En las faldas de Peña Isasa y término municipal de Arnedo existe una ermita dedicada a San Marcos o Nuestra Señora de Hontanar, a la que se iba en romería oficial, presidida por un miembro del Ayuntamiento, el 25 de abril de cada año llevando un toro.

Ya en 1593 hay testimonios de la existencia de la cofradía de San Marcos que pertenecía al pueblo llano, frente a otras cofradías a las que sólo podían acceder el estado noble y el clero, y que ya celebraban una romería al paraje del Hontanar.

En la primitiva ermita, hoy en ruinas, se daba culto a la Virgen del Hontanar, una imagen gótica del S. XIII o comienzos del XIV que se conserva en Santo Tomás, y al evangelista San Marcos.

El 10 de abril de 1671, por la que el Pleno del Ayuntamiento ordenaba se diera un refresco el día de San Marcos: «Que el señor Mayordomo prevenga para el día de Señor San Marcos que va esta ciudad en procesión a Nuestra Señora de Vico y la de Ontanar un refresco para que la ciudad almuerce». Ver documento

 Después de celebrada la misa, los romeros sacaban a beber agua a una fuente próxima, llamada de San Marcos, al toro y lo toreaban iniciando la capea el sacerdote celebrante, como persona de mayor categoría, y siguiéndole la autoridad civil que presidía, y los demás individuos de distinción, en 1911 se describía asi : <<jugar al toro, corriendo en primer lugar el sacerdote oficiante de la Misa, después el individuo representante del Ayuntamiento que presidía la función y acontinuación y sucesivamente todas las personas notables que asistiesena la fiesta>> .

Cuando, acaso por desaparecer las famosas y antiquísimas ganaderías arnedanas, dejan de llevar toro a la romería se torea, a una persona, pero, sin duda por considerar honorífica tal misión, principian por asumir el papel de toro, el sacerdote que oficia la misa, el miembro del Ayuntamiento que preside la romería, etc..

Probablemente a finales del siglo último se arruinó la ermita de San Marcos; la romería y corrida quedaron convertidas en una serie de corros en los que se jugaba al toro por las calles y en muy numerosos grupos que salían a merendar al campo; actualmente, sólo esto último supervivía hasta hace diez años que se recuperó la Romería.

Los antiguos pueblos ganaderos y agricultores rendían culto al toro  y entre ellos se contaban los celtíberos; lo mismo hacían griegos y romanos. En Europa los paganos tenían establecidas una serie de ceremonias para adorar al toro. El cristianismo se encontró con esas y muchísimas otras fiestas paganas, dando matiz religioso a todas las que no pudieron desterrar.

En Arnedo, y probablemente en toda la región, debió ser muy importante el culto a ese animal, al que posiblemente se adorase en la peña Isasa; cristianizando el territorio, se erigió allí una ermita a San Marcos y éste fue absorbiendo el ritual pagano.

En el año 2003 se recuperó esta antigua tradición y la Cofradía de San Marcos de Arnedo presentó la figura del Toro diseñada por un artista arnedano como el lado más lúdico de la Romería de San Marcos que se celebra en torno al 25 de abril.

La romería parte del Monasterio de Vico hasta la ermita de San Marcos y la Virgen de Hontanar (actualmente restaurada) y una vez celebrada la misa las autoridades locales y eclesiásticas torean al toro como marca la tradición. Posteriormente se ofrece un ágape basado en toro a todos los asistentes y después las cuadrillas se van a celebrar la festividad merendando la típica tortilla en el campo.